La nueva variante británica y su SIGNYFIKADO

Los virus mutan frecuentemente. Es natural. Al replicarse dentro de nuestras células adquieren errores puntuales que hacen que sus descendientes transmitan ese pequeño cambio a las futuras generaciones. Hay ciertos virus que tienen una frecuencia de mutación mucho mayor a la de los coronavirus, como por ejemplo el virus de la influenza; sin embargo hasta ahora, el SARS-CoV-2 ha mantenido sí cierta variabilidad pero bastante estabilidad gracias a que contiene una molécula revisora cuya función es asegurarse que no existan mutaciones a la hora del copiado. Una especie de control de calidad.


(Si usamos como ejemplo la frase:

“MÉXICO LINDO Y QUERIDO”

una mutación podría ser sustituir la “Y” por una “I” quedando

“MÉXICO LINDO I QUERIDO”

dice lo mismo, significa lo mismo, se lee un poco diferente pero el sentido general no se ve alterado)


A pesar de que el coronavirus tiene esta molécula correctora, las mutaciones de vez en cuando sí suceden. Hasta hoy, desde su identificación y secuenciación genética inicial, miles de cambios se han registrado para el nuevo coronavirus. Algunas de estas mutaciones quedan silenciosas y se heredan sin ser detectadas porque no provocan ningún cambio trascendente, y se van acumulando de generación en generación. Otras, hacen que el virus deje de ser funcional, eliminándolo. Sin embargo en algunos casos, las mutaciones son en regiones de mayor sensibilidad cambiando características del virus, y modificando su infectividad, su contagiosidad, la gravedad de la enfermedad que provocan y su forma de evadir al sistema inmunológico. Algunas de las mutaciones son adaptativas, obedeciendo las leyes de selección natural, y los científicos que se dedican a estudiar la evolución viral las ven como esos ajustes que permiten su permanencia a través del tiempo.


(En el mismo ejemplo, una mutación silenciosa es como el cambio ya mostrado

“MÉXICO LINDO I QUERIDO”

ó bien una deleción casi insignificante como quitar un espacio para dejar

“MÉXICO LINDO YQUERIDO”


Estos cambios se heredan y acumulan con otras a lo largo de las generaciones haciendo que la última frase resulte en dos cambios, uno anterior y uno nuevo

“MÉXICO LYNDO YQUERIDO”

donde reconozcamos que ésta última frase proviene de una anterior y podamos así armar hacia atrás el “árbol genealógico” encontrando las frases que tuvieron forzosamente que antecederle.


Pero por otro lado, una mutación que hace que ya no sea funcional y quede eliminado sería una que la haga incomprensible, perjudicando al virus, como

“LÉXICO LINDO Y QUERIDO”

un cambio así no es viable y quedaría el virus eliminado.


Y una mutación en una región capaz de provocar un impacto, un cambio en el comportamiento, sería quizás algo como

“¡MÉXICO LINDO Y QUERIDO!”


Todos los ejemplos anteriores incluyen cambios a la misma frase, sin embargo el lugar y el tipo de modificación tiene consecuencias diferentes aunque se conserva el sentido general de la misma expresión)


Constantemente científicos de todo el mundo toman muestras virales de personas con COVID-19 para ir analizando genéticamente las casi 30,000 letras del genoma del coronavirus y así monitorear su evolución. Así los genetistas y virólogos han seguido la pista del nuevo coronavirus desde que comenzó hace un año hasta hoy, pudiendo trazar el espectacular árbol filogenético que inicia en Wuhan, China, con ramas a todas las esquinas del mundo a través del tiempo. Este árbol genealógico está publicado y constantemente actualizado en la plataforma Nextrain .


Desde septiembre, en la Gran Bretaña, investigadores que analizan muestras del 10% de los casos confirmados de ese país detectaron una variante que había adquirido un número significativo de mutaciones, específicamente 23 cambios; 14 sustituciones en aminoácidos y 3 eliminaciones. Lo sorprendente es que 17 de las 23 mutaciones se dieron a la vez, en una sola persona, un suceso inédito, lo que hace pensar que esta nueva variante detectada en Gran Bretaña posiblemente se formó en una persona con COVID-19 crónica, inmunocomprometida.


La importancia de estas mutaciones radica en que posiblemente no sean mutaciones ni silenciosas ni que eliminen al virus, sino más bien en zonas sensibles que pueden modificar el comportamiento del virus. Ocho de las mutaciones se dieron precisamente en la región que codifica para el ensamblado del spike, de la espiga que forma la emblemática corona del virus, en la famosa proteína S que funge como la llave que se inserta al receptor de nuestras células para lograr infectarlas. Evidentemente, las mutaciones en esta región tan sensible pueden cambiar el comportamiento del virus. También es el spike el que se utiliza para reconocer al virus en las pruebas diagnósticas de PCR, es donde se pegan muchos de los anticuerpos y es el que se ha usado para diseñar las vacunas. Por ello importante analizar a mayor detalle esta nueva variante. Pero vamos con calma.


La vigilancia desde septiembre se siguió con atención. Tal como se hizo en febrero con la variante D614G que surgió en Italia y mostró más transmisibilidad sin provocar COVID-19 más grave. O la que hace unos meses corría entre los visones en Dinamarca que hizo que se decidiera sacrificar a millones de ellos en las granjas de mink. Por su relevancia, y mientras se termine de comprender sus implicaciones, los investigadores de COG-UK llamaron la atención de esta nueva variante, llamada B.1.1.7 ó VUI-202012-01 que se estaba propagando en una cantidad importante de personas del sur de Inglaterra, desplazando la circulación de otras variantes, posiblemente siendo 50-70% más contagiosa.


Luego de su reporte publicado el 20 de diciembre, el Primer Ministro Boris Johnson tomó medidas más estrictas y varios países decidieron restringir los vuelos provenientes de Gran Bretaña. Quizás una medida tardía ya que esta variante ya se identificó en otros lugares, entre ellos Australia, Gibraltar y Sudáfrica. No sorprendería que ya esté en más países.


Es importante recalcar que si bien hay un aumento en casos justo en la región donde está circulando esta variante, falta entender si esto indica que es más contagioso, ó bien quizás es solo una correlación consecuencia de que se haya dado en lugares más concurridos y por ende, con mejores posibilidades de transmitirse. Aún está por confirmarse si es una causalidad o casualidad que haya un aumento de casos confirmados con esta nueva variante. Por eso, mientras se dilucida, se implementaron las medidas de contención más estrictas efectivas para todos los virus respiratorios.


Aún no se sabe tampoco si esta variante B.1.1.7 provoca una COVID-19 más o menos grave, lo que sí es que algunos médicos de Sudáfrica han reportado que encontraron mayor carga viral, cantidad de virus en vías respiratorias, en personas con esta variante. Como sabemos, sí se ha asociado la severidad de síntomas a una mayor carga viral pero aún se están analizando los casos específicos de B.1.1.7; al día de hoy no hay suficiente evidencia para llegar a conclusiones.


Según el reporte, lo que hizo sonar la alarma a los científicos británicos fueron ciertos cambios específicos en zonas potencialmente de impacto, entre ellas, que:

-La mutación N501Y hace que el spike se una con mayor afinidad al receptor de entrada a la célula, al ACE2, posiblemente aumentando la infectividad.

-Las mutaciones N439K y Y453F también ocurren en el sitio de unión del spike al receptor haciendo que la interacción tenga mayor afinidad y haciendo que anticuerpos monoclonales escapen la neutralización.

-La deleción 69-70 tiene implicaciones en el reconocimiento del sistema inmunológico al virus y está asociado a que algunos kits de pruebas diagnósticas posiblemente fallen y arrojen resultados falsos negativos; es importante recalcar que tanto los kits de pruebas como los anticuerpos tienen varios blancos, no solamente esta región.

-La mutación P681H tiene significancia en la fusión de la membrana celular con la superficie viral potencialmente modificando la entrada del virus a la célula humana, cambiando quizás la infectividad.


Poniendo en contexto todo esto es importante seguir monitoreado esta variante ya que puede quizás hacer que el virus sea más contagioso, incluso modifique la gravedad de la enfermedad, y probablemente al alterar la forma del spike cambie la precisión de los anticuerpos para neutralizarlo. O no. Existe la posibilidad de que sea una variante más sin trascendencia en salud pública y sólo interesante para los virólogos que hacen los registros genéticos. Sin embargo, en los próximos días entenderemos si este conjunto de mutaciones tienen implicaciones en la epidemiología y enfermedad de la COVID-19 o es un hallazgo que nos dio la excusa para ahondar en nuestros conocimientos de genética.


Lo que nos deja por lo pronto tranquilos es que los expertos afirman que la efectividad de las vacunas no parece que tendrá alteración. Que para que las vacunas contra COVID-19 ya no sean vigentes el virus debe de sufrir modificaciones mucho más drásticas.


Hasta ahora la variante no parece aún haber llegado a nuestro “México lindo y querido”, sin embargo no descarto que quizás esté ya en circulación ya que desde septiembre se detectó en Gran Bretaña. Sabremos más en cuanto se publiquen las secuencias de los virus que tenemos actualmente en circulación.


Lo que sí, es que a seguir cuidándonos. La única forma de prevenir contagiarnos del coronavirus, de esta y todas sus variantes, es seguir con las medidas que ya conocemos: distanciamiento social, uso de cubrebocas, y lavado frecuente de manos. Esperemos pronto tener mayor claridad respecto a B.1.1.7



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