Hablando en científico

Según Forbes, las plataformas que ofrecen cursos para aprender nuevos idiomas reportaron un aumento hasta del triple durante los encierros, mucha gente en todo el mundo aprovechó para ampliar sus habilidades lingüísticas. Sin embargo, a lo largo de la pandemia, ha sido fundamental conocer un idioma que no se enseña en cursos en línea pero que se ha hecho esencial, el lenguaje de la ciencia.


Una encuesta reveló que generalmente el ciudadano recurre a la ciencia de forma utilitaria, como consumidor, para disfrutar de las aplicaciones que de ella derivan; como el celular, la tablet o computadora donde estas leyendo estas líneas que llegan a través de una banda ancha del internet que todos sabemos cómo operar pero muy pocos entendemos cómo funciona. La relación entre la población y la ciencia era distante, muchos pensaban que no requerían entenderla para usarla, pero la pandemia ha hecho evidente la profunda interconexión; la gente ha optado por fortalecer su cultura científica para vivir con mayor seguridad.


Desde que inició la propagación del coronavirus, términos surgidos de libros de textos académicos han inundado los encabezados de los medios informativos dónde antes sólo cabían vocablos de economía y política. Incluso, en estos tiempos, se ha hecho evidente que la sociedad ha optado por seguir con mayor confianza a las fuentes científicas. Muchos ciudadanos han comprendido que entendiendo la ciencia tendrán mejores herramientas, especialmente ahora. Sin duda esto ayudará a acortar la brecha entre la ciencia y la sociedad, ojalá también fomente nuevas vocaciones.


Este texto no busca hacer un glosario de términos estadísticos, epidemiológicos o biológicos, sino distinguir cómo el significado de algunas palabras puede ser tan distinto cuando se hablan en español que cuando se mencionan en lenguaje científico. En su interpretación.


Es interesante que el vocabulario de los académicos, a pesar de ser en inglés, español o chino, es diferente al resto de la población. Para sus argumentos, casi siempre usan palabras como “probablemente”, “quizás” y “posiblemente”; dejando un espacio para los cuestionamientos, el criticismo, la revisión. Hacen el humilde hincapié en que no poseen verdades absolutas sino hipótesis, conjeturas y paradojas a probar bajo condiciones aceptadas, todas ellas listas para ser desbancadas. Los científicos no harán nunca declaraciones determinantes ni omnipotentes, siempre dejan la puerta abierta a la discusión. Lo que sí, es que son buenos reconociendo sus equivocaciones, la buena ciencia acepta nuevos datos con mejores explicaciones; se retracta, complementa y construye a partir de ideas con otros enfoques. Un investigador es aplaudido cuando contesta “no se” o mejor aún, cuando responde con otra pregunta que reconozca que el conocimiento es de dimensión infinita y que siempre hay más por conquistar. Los académicos parecieran poco asertivos, hablan en tonos de dudas, nunca con decretos; saben que el quehacer del rigor no permite aseverar más allá de lo comprobable y que la honestidad reside en aceptar la limitación de cada solución encontrada. La falta de certeza o de unanimidad en opiniones no es una debilidad, es el modus operandi que garantiza el progreso de la ciencia.


Ante ello me pareció genial el ejercicio que en caricatura hicieron los neozelandeses Toby Morris y Siouxsie Wiles para traducir lo que los científicos dicen para que la sociedad los pueda interpretar mejor. Palabras en español que significan diferente en lenguaje científico.


Cuando el académico dice “ELIMINAR”, pensamos generalmente en una desaparición completa; sin embargo, el científico realmente se refiere a disminuir a casi cero una cantidad a lo largo del tiempo y en cierto lugar. Para que el científico hable de desaparición total usaría el término “ERRADICAR”.


Cuando un informe dice “SIGNIFICATIVO” generalmente pensamos en alguien importante; cuando en la ciencia indica que lo que se realizó arrojo resultados que estadísticamente hacen sentido, pasó una prueba estadística.


Si escuchamos la palabra “MODELO”, imaginamos a una persona que muestra la última colección primavera-verano o una replica a escala de algún objeto; pero en científico, se refiere a una formula matemática capaz de simular el comportamiento de un fenómeno, describir un escenario.


Cuando un estudio habla de “SENSIBILIDAD” nos remite quizás a algo delicado, o con sentimientos a flor de piel; pero lo que los científicos quieren decir es que el análisis es capaz de hallar pequeñas cantidades de lo que se busca.


Espero este ejercicio te sea significativo y elimine los obstáculos para que con genuina sensibilidad te acerques a los fascinantes modelos que la ciencia trata de edificar para explicar al mundo que nos rodea.

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