El oxímetro como velocímetro de Covid-19

Se llama oxímetro de pulso o pulsioxímetro, y recientemente hemos escuchado sobre la necesidad de tenerlo en casa. Incluso, su venta en Estados Unidos se ha incrementado en más de 500% desde el inicio de la pandemia, y en México, la búsqueda de la palabra oxímetro en Google tuvo un incrementó de 72% en las últimas semanas. La gran pregunta es, sí debemos de tener uno en casa o es una tendencia más para ignorar.


El oxímetro es un aparato sencillo que consiste en una especie de pinza que al colocarla sobre la uña, preferiblemente sin barniz, nos indica de forma indirecta, y sin tener que invadir el cuerpo, qué tanto oxígeno lleva nuestra sangre. Habitualmente, este aparato lo utilizan en casa las personas que requieren monitorear de forma cotidiana su soporte de oxígeno. Realmente no es una herramienta que la gente sana deba adquirir, ni un parámetro que debamos vigilar. Sin embargo, recientemente los médicos han recurrido a él para vigilar con mayor certidumbre el progreso de los pacientes que son sintomáticos de Covid-19 y no requieren hospitalización.


¿Angustia o Covid-19?

Cómo sabes, el coronavirus ataca principalmente a los pulmones. En los casos severos, inflama los sacos de aire llamados alvéolos, haciendo más difícil el paso del oxígeno hacia la sangre. Uno de los síntomas principales del Covid-19 es precisamente la falta de aire. Sin embargo, los médicos han observado que algunas veces, cuando un paciente tiene la sensación de falta de aire, se puede deber a un episodio de angustia inherente a la complejidad de la pandemia; no a una baja real en el nivel fisiológico de oxígeno. Es por ello, que tener un oxímetro a la mano, para hacer la medición de saturación de oxígeno podría hacer un diagnóstico diferenciado entre angustia o Covid-19.


A tiempo

Además, los doctores han observado que cuando un paciente con Covid-19 requiere atención médica y llega con un cuadro clínico aún leve al hospital, tanto su tratamiento como su pronóstico es mucho más benigno que cuando la persona busca ayuda en etapas más graves y avanzadas. Por esta razón, algunos recomiendan que si se tienen síntomas de Covid-19, vale la pena monitorear desde casa constantemente la saturación de oxígeno, con la esperanza de detectar con premura cualquier disminución. El oxímetro es excelente aliado para vigilar el progreso de la enfermedad.


Medida control

Para lograrlo, de preferencia se debe conocer el estado basal de oxigenación, es decir la saturación de oxígeno que manejamos normalmente cuando nos sentimos bien. En una persona sana, éste número ronda entre los 95-98%, sin embargo quienes vivimos en la Ciudad de México podemos tener un nivel basal un poco más bajo; la contaminación y la altitud no nos ayudan para nada. Se recomienda llamar a un médico si la oxigenación es menor a 92%. Como parámetro, las células del cuerpo requieren un mínimo de 89% de concentración de oxígeno para funcionar correctamente. Es importante conocer tus números controles, a lo largo del día y en distintas posiciones, para detectar, si acaso, cualquier variación.


Signos vitales

Además de indicarnos la concentración de oxígeno en sangre, el oxímetro nos mide la frecuencia cardiaca. Cuántas palpitaciones tiene el corazón por minuto. Esto es, el pulso. Con ello, sabríamos dos de los cinco signos vitales que definen nuestro estado de salud general. Los otros parámetros son la temperatura corporal, la presión arterial y la frecuencia respiratoria. Es importante resaltar que los oxímetros están diseñados para que los interprete alguien más por ti, no uno mismo. Es por ello que debemos de tener cuidado al registrarlos; el preocupante 86 que ves en la pantalla, puede ser realmente un excelente 98 leído por alguien más. Fíjate bien.


Su diseño

El principio detrás del funcionamiento del oxímetro lo describió Milliken en la década de los 40s; sin embargo el desarrollo del aparato actual lo hizó en 1972 el japonés Takuo Aoyagi, quien casualmente falleció el pasado 18 de abril a los 84 años. Desde que los oxímetros fueron aceptados como herramienta esencial en los hospitales, se usan de forma cotidiana en los consultorios. Cómo quizás recordarás, la molécula de hemoglobina ubicada dentro de los glóbulos rojos, es quien transporta el oxígeno por nuestras arterias para distribuirlo a las células de todo el cuerpo. Resulta que esta hemoglobina con oxígeno, absorbe muy bien la radiación infrarroja, mientras que cuando no lleva oxígeno, absorbe mejor la luz color roja. Así, para medir la cantidad de oxígeno, el oxímetro emite pulsos de luz de estas dos longitudes de ondas, roja e infrarroja. Estas cruzan por la piel, atraviesan el dedo y llegan al receptor del oxímetro del otro lado de la pinza. Obviamente esta luz no tiene ningún efecto en nosotros, es inocua. Por su parte, el receptor detecta cuánta, de cada luz, le llega y con ello determina la proporción de hemoglobina con oxígeno. Es decir, indica la concentración o saturación de oxígeno. Simple, útil, práctico, conveniente y no invasivo.


¿Entonces?

No es que tengamos que salir corriendo en este instante para comprar un oxímetro y tenerlo en casa. Sin embargo, si comenzaras a tener síntomas de Covid-19, quizás valga la pena conseguir uno para monitorear el correcto progreso del virus; como un buen indicador de la evolución de la enfermedad. Aparentemente, en la carrera por ganarle a Covid-19, el oxímetro es un buen velocímetro. Nos puede avisar con suficiente tiempo cuándo llamarle al doctor.



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